Trazabilidad

Mucho más que control, un compromiso con el consumidor

En Conesa Food Company, la trazabilidad no es un sistema de seguimiento: es la base de nuestra forma de trabajar. Aplicamos un modelo continuo de calidad alimentaria que nos permite planificar con precisión, desarrollar con criterio, controlar con datos y actuar con rapidez. Así garantizamos que cada conserva refleja la misión y los valores de la empresa.

Planificamos para garantizar el origen

Todo comienza con una planificación exhaustiva. Antes de sembrar, ya definimos los parámetros que guiarán el ciclo del producto: selección varietal, criterios agronómicos, tratamientos autorizados, calendario de recolección. Esta fase permite establecer un marco técnico sólido que asegura homogeneidad y cumplimiento normativo desde el primer día.

Desarrollo en el campo y la conservera

Gracias a nuestra integración vertical, podemos aplicar trazabilidad directa desde el campo. Cada parcela, cada cosecha y cada transporte quedan identificados, lo que nos permite controlar variables agronómicas, climáticas y logísticas. Una vez en planta, los sistemas de trazabilidad continúan en cada línea de producción, registrando datos por lote en tiempo real.

Tecnología y equipos especializados

No trabajamos con aproximaciones. Cada lote que entra en producción se somete a verificaciones específicas: características físico-químicas, condiciones de procesado, tiempos y temperaturas, control de puntos críticos. Estos datos no solo se almacenan, se utilizan para auditar y tomar decisiones. Nuestro personal técnico está formado para detectar desviaciones y actuar en consecuencia.

Coherencia del producto

Gracias a nuestra integración vertical, podemos aplicar trazabilidad directa desde el campo. Cada parcela, cada cosecha y cada transporte quedan identificados, lo que nos permite controlar variables agronómicas, climáticas y logísticas. Una vez en planta, los sistemas de trazabilidad continúan en cada línea de producción, registrando datos por lote en tiempo real.